Bienvenida

soberanoEn esta nueva etapa, al ser elegido para presidir el Supremo Consejo, deseo dirigirme a mis Q:. H:. y participarles el honor que siento

en servir a este Supremo Consejo como el primero entre iguales, mis pares, a los que agradezco la confianza en mi depositada.

El Supremo Consejo es el depositario, el defensor y conservador del Rito y su actuación se inspira en los principios de Fraternidad, Igualdad,

Independencia, Reciprocidad y Exclusividad territorial así como en el de la cooperación con el Simbolismo en el Bien Común de la Orden, tal como se indica en la Declaración de

Principios Institucionales.

Para cumplir con nuestro objetivo de perfeccionamiento personal, exhorto a los Q:.H:. a encontrar su centro, el centro de todos y cada uno de

nosotros.

Trabajamos por una ética para la vida, no para la muerte.

Para avanzar en este camino, disponemos de unos instrumentos de trabajo, que debemos perfeccionar y con ellos realizar una mejor

obra.

Cada piedra debe ocupar su puesto y todos juntos construimos el templo.

Lo que es permanente en nosotros es el ser masones de tiempo completo y en este trabajo nos debemos ocupar. Lo que es circunstancial, es la

responsabilidad que podamos tener orgánicamente en el Supremo Consejo, hasta que otro H:. nos releve.

Si trabajamos en nosotros y conjuntamente, estaremos en el camino de perfección individual y proyectaremos los valores masónicos en la familia y

la sociedad.

Si así lo hacemos, el Amor será nuestro centro.

Reciban un triple abrazo fraternal .

Noel Jarquín Morán, 33º

Soberano Gran Comendador

Soberano Gran Comendador